jueves, 19 de junio de 2008

Síntesis de un país en decadencia


Tranquilos que hay para todos.

Tras el arresto de De Angeli y otros ruralistas del corte de Gualeguaychú, los cuatro dirigentes de las entidades rurales y la gorda Carrió decidieron pasar el feriado del lunes en "Almorzando con Mirta Legrand". Casi no se habló de nada nuevo, pero el programa lo vimos todos. Miguens se dedicó a hacerse el boludo, la gorda Carrió siguió con su denuncia de siempre, De Angeli se dedicó a repasar su anecdotario y a agradecer por ser "tan querido". Se ve que el hecho de tener un hermano gemelo, le había bajado la autoestima a Alfredo. El otro ruralista (pelado que tiene pinta de garca de doble moral) contó que su hijo usaba una tarjeta de celular trucha y él lo reprendió... el único que más o menos se dedicó a hablar del tema desde un punto de vista técnico fue Buzzi. Los ruralistas no se adjudicaron la autoría del desabastecimiento, en particular de combustibles, ni se hicieron cargo de los nuevos focos de incendio. Todos nos preguntamos quién es el artífice de este caos: ¿el propio gobierno, con el fin de desmejorar la imagen de los ruralistas? ¿o el campo para "apretar"? Alguno de los dos tiene el culo sucio. Ambos.
Por último, Mirta aclaró que había invitado a debatir a representantes del gobierno K, pero que éstos no aceptaron el convite. También los acompañó a la mesa un "periodista" que tenía menos pasta para el oficio que Doña Rosa.

Me resultó muy gracioso el tono cordial y patriota de los dirigentes y de Mirta. Parecía que los cuatro ruralistas estaban interesados en salvar al país, la paz, la democracia, la humanidad entera y los animalitos que protege Nicole Neuman. Mi percepción es que no pequemos de ingenuos y creamos que esos 4 dirigentes rurales que estuvieron en la mesa de Mirta Legrand quieren salvar al país y dar la vida por la patria. Una vez que obtengan lo que quieren volverán a su casa y nunca más sabremos de ellos, siempre y cuando tengan el bolsillo lleno. No nos olvidemos del tomate y el zapallito a $12 el kilo.

El clima de paz, bondad, cordialidad, austeridad y democracia que imperaba en la mesa de Mirta no supo transmitirse a las calles. A la salida del programa, como anticipo del quilombo que se avecinaba, un gordito enojado le tiró un huevazo a Miguenz y realizó una breve exhibición pugilística con un padre de una víctima de Cromagnon (???).

Esa noche volvió la asincopada percusión de las cacerolas. Tan asincopada como los motivos que llevaban a cada persona a deteriorar sus utensilios de cocina en pos de expresar un ideal. Por un lado, se encuentran las ya mencionadas "Adoratrices de la milanesa de soja" representadas por Cecilia Pando. El ritmo de estos percusionistas va al compás de algunas de estas consignas: apoyo al campo, odio al gobierno por su política de derechos humanos y por considerarlos de izquierda (de izquierda? jaja). En su repertorio, sus interpretaciones más destacadas son "Intento golpista", "Andate Cristina. Que vuelvan las botas" y "Disco no tiene carne". Por otra parte, otras orquestas cacerolísticas son muy distintas y van al ritmo de interpretaciones como "Búsqueda de concertación y diálogo" y "Enojo hacia el gobierno por la falta de soluciones".
El problema es que cuando estas orquestas muy distinas tocan al unísino, el resultado es desastroso. No se entiende nada ni musical ni ideológicamente. Ya lo dijo Charly Garcia antes de su internación: "Los argentinos no tienen ritmo". Claro que a veces Charly se droga tanto que dice que es menemista. Igual que cuando Horacio Guarany se pone en pedo. Se los perdono por la buena música.
Y hablando de no usar el cerebro, por suerte ese lunes daban Tinelli y a las 22 horas los argentinos largamos la cacerola y vimos la eliminación de Verónica Varano.

Al otro día, a las 15 hs salió a hablar Don Néstor, presidente del PJ. La conferencia de prensa fue una de las cosas más patéticas en mi vida de televidente. El ex presidente se dedicó a "esquivar el bulto", agraviar al campo y hacer gala de esa grandes cortinas de humo que crearon: su política de derechos humanos (lo ÚNICO bueno, aclaro, pero a mi entender, una movida para despertar la simpatía de los sectores de izquierda. Lástima que se olvidaron de ponerle custodia a Julio Lopez). El marido de Cristina también dio detalles técnicos sobre la supuesta "reactivación económica" (¿un chiste?). Los periodistas preguntaron una estupidez tras otra, quizás amedrentados por la corpulencia de los muchachos que circulan en el bunker justicialista; o tal vez temerosos de algún desplante del ex presidente, fin de la conferencia y repudio de sus colegas.
Don Néstor siguió con su vodevile que iba in crescendo a medida que las carcajadas obsecuentes de los muchachos peronistas festejaban cada sátira e ironía improvisada. En un momento algún periodista preguntó sobre el "vocero presidencial" D'Elia, con la ingenua intención de que Don Nestor lo desacreditara como portador del discurso oficial antioligarca. Pero lo que tiene de vizco lo tiene de vivo, y el presidente del PJ, acordándose de los favores recibidos en la Plaza de Mayo, dijo "son sus opiniones (de DÉlia) y estamos en democracia" Lo mismo que había respondido sobre la falta de apoyo de Cobos y sobre la opinión de los ruralistas. Después de esa pregunta, ningún otro periodista tuvo un poquito de huevos como para preguntar lo que el común de la gente preguntaría. El próximo día del periodista que se lo metan en el culo. Después se rasgan las vestiduras por la libertad de prensa...

Después de Don Néstor, tenía que hablar la señora presidente Cristina. Debo admitir que no puedo soportar como imita a la perfección el tono de los discursos de Evita. ¿Será que para eso usa las clases de teatro con Lito Cruz? Apagué el televisor. Luego leí que Cristina llevará el tema de las retenciones al Congreso para que los diputados voten. Buena jugada pero muy arriesgada. ¿Tendrá el número suficiente de bancas que la apoyen? Me parece que van a necesitar muchos "sobres" en juego... Por otra parte, los diputados ya cuestionan los impedimientos para modificar la potencial "ley de retenciones".

Y ayer se realizó el tan anunciado acto en apoyo al gobierno. Hay que lamentar un hecho trágico. Un tucumano quizo emular a Saturnino Cabrera (inmortalizado por un cántico de la hinchada de San Lorenzo) y "cabeceó" una pieza de un farol que se desmoronó por el peso de las pancartas oficialistas. Macri ya se lavó las manos. Me pregunto si sus empleadores (¿la familia presidencial?, ¿Alperovich?) lo indemnizarán. Según Crítica Digital, este señor iba a percibir una retribución de $100 por presentarse en la Plaza. Y aquí debo criticar lo que más me repugna del peronismo, justicialismo, menemismo y de los K: el clientelismo. Estuve en Corrientes y Libertad (dicho sea de paso ¡qué triste ver cómo todos los comercios bajan las persianas por temor al saqueo!) a las 15 horas y vi varios micros transportando los manifestantes en apoyo del gobierno. A simple vista, cualquier mortal se da cuenta de que quienes llegan en esos micros no tienen suficiente instrucción ni trabajo: un logro de las sucesivas administraciones peronistas/justicialistas que aquejan al país. Ahora tras décadas de aplicación de la politica siniestra que despoja de educación y trabajo a la clase "baja", el partido justicialista logró conducirlos como ganado para que hagan acto de presencia en las arengas oficialistas. Una "changa" más para llegar a fin de mes. Esa es la redistribución de la riqueza que proponen Cristina Kirchner y su marido ex-presidente, dueños de un patrimonio de 17 millones de pesos, según su declaración jurada.

Chango Glamour

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