viernes, 4 de abril de 2008

Guante blanco

Esta mañana recibí un correo electrónico bastante conocido para advertir sobre la nueva modalidad de los secuestros virtuales.
El correo explica que el nuevo modus operandi de los astutos muchachos consta de dos pasos. En primer lugar se llama al celular del supuesto secuestrado y, haciéndose pasar por la empresa proveedora del servicio, se le comunica a la desprevenida víctima que se ha detectado que su celular ha sido clonado. A continuación, se le pide a la persona que apague el celular por dos horas. Siempre hay algún desprevenido que no da cuenta de que la dicción del "operador" no alcanzaría el nivel requerido para trabajar en una empresa de telecomunicaciones. Y apagan el celular.
Minutos más tarde, los muchachos se dedican a extorsionar a la familia del "secuestrado", quienes al llamar al número reciben el típico mensaje: "El número al que intenta llamar se encuentra apagado o fuera del área ed cobertura. De ahí en adelante, la familia entra en pánico.

No sé cuanto tenga de real la explicación o cuán ingenuo se debe ser para "caer" en estos secuestros virtuales. Pero más vale prevenir a algún abombado. De todas maneras, si la intención es prevenir supongo que debería hacer miles de post, por ejemplo, el del típico cuento del tío en el que caen los abuelos:
- Señora, vengo de parte de su hijo.
- ¿De mi hijo? ¿De Rodriguito?
- Sí, sí, Rodrigo. Me pidió que buscase un dinero que usted tiene guardado. Él se lo va a devolver la semana próxima...

Maniobras realmente tristes y siniestras. Sin embargo, hay una de estas estafas de guante blanco, hoy ya casi en desuso, que me cae bastante simpática, quizás por el tango en que lo relata y canta el magnífico Edmundo Rivero.

Espero que disfruten el fin de semana y cuidado con Madame Julie...

Escuchar Madame Julié debajo:
Edmundo Rivero_Mad...


MADAME JULIÉ

Recitado

Me dijeron que el muchacho
se llegó a la seccional
y entre cabrero y confuso
se lo contó al oficial

Cantado

Fui presentado esta mañana
a una dama en Leandro Alem,
de unos cuarenta, oxigenada,
y se llamaba Madame Julié.
Me habló de Grecia y de California
y que era oriunda del gran París,
llevaba encima tapao de armiño
y se hospedaba en el City Brill.

En tren de confidencia, la francesita
me habló de mucha guita para entregar
a un pariente que la fulana
dijo tenía en La Paternal.
Y como se ausentaba urgentemente
a la vecina orilla del Uruguay
no tenía tiempo ya disponible
para llegarse hasta aquel lugar.

No se preocupe, madám, por eso,
yo le suplico; confié en mí.
Ella me dijo: sin garantía?
Yo le daría un cinco mil.
Corriendo a casa fui a busCarlos
y muy contento yo se los di,
entonces ella me dio un paquete
que contenía cuarenta mil.

Ya con el paco en mano corrí a mi pieza
y con mucho cuidado lo desaté
pa' qué contarle lo que había adentro,
sólo recortes de diario hallé.
Y una cartita corta muy emotiva
en la que me decía Madám Julié:
"Encienda a tiempo los farolitos
cuando la vea por el trocén."

1 comentario:

Rapote dijo...

¡Edmundo Rivero!

Genio y figura.

Uno de los intérpretes que mas escucho, sobre todo porque me apasiona el tango lunfa-reo y nadie lo hizo mejor que él.

¡Saludos Chango!
Rapote