viernes, 17 de agosto de 2007

Yeites de la yeca

Buenos Aires.

Honorio Pueyrredón y Avellaneda.

Línea noventa y dos.

Seniores pasajeros, antesquená queríagradecer lea los chosferesde la linia noventidos poraber mepermitido hacerles mi pedido desesperado. Seguramente me vieronestatar denel noticiero deJorge Yacobson. Tengunijo que tuvuna hepatitis fulminante y necesi tun trasplante diurgencia encuba, poreso necesito juntar la suma de diez mil pesos en dos dias, papoder pagarel pasaje iel costo deltras plante. Porsuerte la gente es muy solidaria y ya donaron parte deldinero que necesito, pero todavía necesito jutaresos diesmil asique no tengo ma remedio quesalirala cayea pedirala yuda queustedes me puedandar, lo que seaseniores pasajeros me vaser de granayuda papoder salvarami hijo questain ternado nelospital argerich.

Yoya no se quemas hacer. Ya fui atodos los noticieros, hoy estuven telefé con Jorge Yacobson y todos que me diero nuna grana yuda, pero la vida demijo está mui grave y si no recibeltransplante maniana... seniores psajeros, lunico que les pide esu colaboración con loque puedan, todosutil para salvara mijo. Yoyastoi desesperado porque no sé que vapasar, si no junto el dinero para que mijo viaje mañana se me muere. Nose masqueacer entonces, no tengotro remedio quela ayuda deustedes. Yoacatengo todos los papeles del trasplante demijo, pal quelos quie-raver, siempre los tengo. Todos los choferes me estanayudando eneste momento desesperado, los noticieros tanbien, y ustedeseniores pasajeros, entonces les voia pedir quemeayuden conlo que puedan, todos útil pasalvara mijo.

***

Línea 9
(Letra de Carlos De La Púa)
 
 
Era un "boncha" boleao,
un chacarero,
que se tomó aquel nueve,
en el Retiro,
nunca vieron,
"esparos" y "lanceros",
un gil a la acuarela más a tiro.
era polenta,
el "bobo" y la "marroca",
y la empiedrada, fule berretín,
de "grilos" la cashimba daba boca,
y la orejeba un poco el chiquilín.
el "ropa" que acusa este laburo,
trabajo despacito, de culata,
pero el "lancero" laburó de apuro,
casi va y mete la pata.
era un "bondi",
de linea requemada,
con guardia "batidor" cara de "rope",
si no saltó "cabrón" por la mancada,
fue de "chele" nomás, de puro miope.

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***

Buenos Aires

Marcelo T. de Alvear y Uriburu

Línea 39

Hola, jefe. ¿Me deja pasar?

Qué haces? Sí, pasá pibe.

Usted todo bien?

Sí, pasá pibe. Dale que tengo 3 minutos de atraso.

Señoras y señores, como pueden ver soy discapacitado y no tengo trabajo. Vengo a venderles estos juegos de agujas solamente a $1. Si ustedes quieren ayudarme con lo que puedan se los voy a agradecer.

Tomá

Gracias, Doña.

No, no, dejá, quedátelas también, querido

Gracias, Doña. Gracias, señor.

De nada.

Gracias, señora.

***

MADAME JULIÉ
Música: Héctor Marcó - Letra: Héctor Marcó
 
(Recitado)
Me dijeron que el muchacho
se llegó a la seccional
y entre cabrero y confuso
se lo contó al oficial
 
(Cantado)
 
Fui presentado esta mañana
a una dama en Leandro Alem,
de unos cuarenta, oxigenada,
y se llamaba Madame Julié.
Me habló de Grecia y de California
y que era oriunda del gran París,
llevaba encima tapao de armiño
y se hospedaba en el City Brill.
 
En tren de confidencia, la francesita
me habló de mucha guita para entregar
a un pariente que la fulana
dijo tenía en La Paternal.
Y como se ausentaba urgentemente
a la vecina orilla del Uruguay
no tenía tiempo ya disponible
para llegarse hasta aquel lugar.
 
No se preocupe, madám, por eso,
yo le suplico; confíe en mí.
Ella me dijo: ¿sin garantía?
Yo le daría un cinco mil.
Corriendo a casa fui a buscarlos
y muy contento yo se los di,
entonces ella me dio un paquete
que contenía cuarenta mil.
 
Ya con el paco en mano corrí a mi pieza
y con mucho cuidado lo desaté
pa' qué contarle lo que había adentro,
sólo recortes de diario hallé.
Y una cartita corta muy emotiva
en la que me decía Madám Julié:
"Encienda a tiempo los farolitos
cuando la vea por el trocén."

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***

Subte línea E

Estación Belgrano

Maestro, no tendrías 70 centavos para tomarme el subte.

No, no tengo, perdóna.

Uhhh… perdí la guita.

Mientras bajaba las escaleras del subte pensó: “Pobre. Qué pinta de pelotudo que tenía el gordito ese, pobre… ¿Cuánta guita habrá perdido? ¿cincuenta mangos? ¿cien? ¡Qué leche! Bue, que se joda. Si el gordito llega a perder guita de su trompa, se tiene que cortar las bolas. ¿Dónde laburará que se tiene que tomar esta línea de mierda? Pobre gordito, gil. ¡Qué pinta de pelotudo! Lo vende. Encima con la corbata de los tres chiflados. Más pelotudo parece. ¡Encima le puso un dramatismo a su lamento! Jajajaja. Pobre, capaz que perdió cien mangos y encima cobra una miseria. Jajaja. ¡Pero qué salame el gordo enorme ese! Es un placar.

***

Che, ¿quién está en el 40 a la tarde?

Ah, el compañero de Miguelito Zomosa. No me acuerdo, es un pibe nuevo, ¿por?

Porque hay un renguito de pelo largo, flaquito, uno que camina todo torcido y le cuesta mover una mano también. No manguea, es uno que vende paquetitos de agujas y todo el mundo le compra.

Ah, sí, ya sé, es uno que siempre se sube por Facultad de Medicina.

Bueno, resulta que la otra vez yo iba en el cuarenta y no lo dejaron subir, y se enojó el renguito. Siempre sube, porque siempre lo veo, pero esta vez no lo dejaron. Debe ser porque el chofer es nuevo.

No, lo que pasa es que tiraron la bronca de arriba. El pibe este a veces se va hasta la cabecera de Chacarita a tomar una cerveza y parece que lo vieron jugando un partido con los muchachos.

¿Así rengo y todo juega?

Ja, ja. El pibe este no es rengo, se hace, para vender más agujas. Pero bueno, yo siempre lo dejo pasar. Todo el mundo le compra por lástima. Para mí es un artista.


***

No sabés lo que me pasó el sábado. Estaba esperando el 68 pa tomar el coletivo hasta puente Saavedra. Eran las 7 de la mañana y en la parada estaba yo con dos muchachitos que se ve que salían de un baile. Yo estaba parado ahí al lao el poste, y los muchachitos también. De repente uno se agacha y levanta algo del suelo, y le dice al amigo que estaba con él:

Mirá, no lo puedo creer. - y el otro le decía - Uh, ¿y ahora qué hacemos? Mejor deja eso ahí, debe de ser de alguien”.

No. ¡Qué va a ser de alguien si estaba en el suelo! Se le cayó a alguien.

Debe ser del señor que está ahí parado. Señor, ¿esto es suyo?

Entonces miré lo que tenían y me mostraron dos fajos de billetes, eran todos de cien, y eran fajos así de gordo, como estas figasitas. Por un momento dudé decirles que se me había caído pero quizás la plata era de alguien que se abajó del coletivo y que cuando se dio cuenta venía de vuelta a la parada a ver si estaba la plata ahí. A la final les dije que no, que esa plata no era mía. Y el que tenía el fajo en la mano decía: "¿qué hacemos?” y se sentó, y medio que bufaba porque se ve que se descompuso un poco. “Bueno - decía el otro – si no es de naide yo me la quedo”

Entonces el otro me llamó para que me acercara y me dijo bajito que iban a esperar y que si no aparecía naide ibamos a repartir la plata entre los tres, pero que cualquier cosa yo no había visto nada, y si preguntaban en el barrio, menos. Yo no entendía bien, y en un momento pensé "¿No habremos encontrado plata falsa? Capaz que nosotros estamos repartiendo plata falsa que tiró alguno que estafaron”. Pero yo miraba los dos fajos y los billetes eran de verdad. Entonces no sé cuanto tiempo pasó pero a la final dijieron que se querían tomar el coletivo que venía y me dijieron que estaban apurados y que yo me quedaba con un fajo y ellos con el otro porque no había tiempo de contar cuánto había pa’ repartirlo todo igual. Entonces uno preguntó: “¿Y uste' cuanta plata tiene, don? Mire, nosotros le damos un fajo si quiere, y nos quedamos con el otro, y usted nos da de la plata que tenga ahora, total se queda con la diferencia, pero hagamos esto rápido porque va a venir el coletivo o capaz que mientras, aparece el dueño de la plata”. Yo le dije que tenía dosciento nomás. Pero para esto ya había llegado más gente a la parada del coletivo, entonces me dijieron que había que esperar a que se juera la gente que ya estaba viendo. A mí me dio desconfianza o miedo o qué, pero les dije que no, además lo que fácil viene, fácil se va. Entonces llegó el coletivo y si no me tocó la plata era por algo, si a la final los que la encontraron fueron ellos. A la final les dije que no y me subí al coletivo. Pero sabés toda la plata que era... yo no sé cuánto sería, habrían como diez mil australes ahí. Quizás si agarraba la plata me compraba los materiales para la casa. Pero no sé, para mí que alguien los tiró porque eran falsos. Si vos tenés dos fajos así de gordos en el bolsillo y se te caen, te tenés que dar cuenta. Y los muchachitos no sé qué habrán hecho con esa plata, quizás fueron al banco y les dijieron que eran truchos, o quizás la usaron para comprarse un autito usado, no sé.


***

Buenos Aires.

Av. Córdoba y Bulnes.

Línea ciento nueve.

Seniores pasajeros, antesquená queríagradecer lea los chosferesde la linia cientonueve poraber mepermitido hacerles mi pedido desesperado. Seguramente me vieron al mediodia en elnoticiero de canalnueve. Tengunijo que tuvuna hepatitis fulminante y necesi tun trasplante diurgencia encuba, poreso necesito juntar la suma de diez mil pesos en dos dias, papoder pagarel pasaje iel costo deltras plante. Porsuerte la gente es muy solidaria y ya donaron parte deldinero que necesito, pero todavía necesito jutaresos diesmil asique… – Che, yo a este tipo ya lo vi hace como un año. – ¿Lo conocés? – No, no. Lo vi hace como un año en otra línea. Creo que era el mismo, por lo menos decía lo mismo. La misma historia del trasplante. Sí, si lo miro bien, creo que es ese chabón. Aquella vez me tocó mucho la desesperación del tipo. No era un manguero cualquiera, por eso me acuerdo. – Ah, entonces se manda flor de verso, pero la gente lo tendría que calar al toque ¿no?... no tengo ma remedio quesalirala cayea pedirala yuda queustedes me puedandar, lo que seaseniores pasajeros me vaser de granayuda papoder salvarami hijo.

Yoya no se quemas hacer. Ya fui atodos… – Sí, si es él. Tiene un guión el hijo de puta, dice exactamente lo mismo. Pero me parece que el tipo no lo debe hacer muy seguido, si no, es obvio. Enseguida salta la perdiz. Para mi que éste lo hace dos o tres veces al año en distintas líneas y con esa guita tira varios meses sin laburar. Además es impresionante, fijate que al final toda la gente le da guita, yo mismo le di algunas monedas, pero fijate que éste hasta liga billetes de dos y de cinco...los noticieros, hoy estuven enla televisión y todos que me diero nuna grana yuda, – ¿Vos querés que lo mandemos al frente? Si te da, saltamos. – No, boludo, mirá si justo no es. Mirá si me estoy confundiendo. No lo puedo creer. Es muy zarpado el verso del tipo. Además viste que el chabón lagrimea, se le quiebra la voz, eso me hace dudar un montón. El otro tipo también lloraba, por eso la gente se conmovía y le tiraban dos o cinco mangos...pero la vida demijo está mui grave y si no recibeltransplante maniana... seniores psajeros, lunico – ¿Pero vos estás seguro? Si vos no estuvieses acá contándome, yo le daría guita. – Sí, para mí es. Pero la situación me parece tan increíble que hasta creo que tengo un deja vú o que tuve un sueño premonitorio, o hasta pienso que la historia es verdad y que el trasplante no se hizo aquella vez.... que les pide esu colaboración con loque puedan, todosutil para salvara mijo. Yoyastoi desesperado porq – Ah, eso puede ser. – ¿Que no se haya hecho el trasplante? El hijo ya se hubiese muerto. – No, lo del deja vú. – Entonces me tendrían que internar en el loquero. Fijate, la gente ya está sacando guita de la billetera… ue no sé que vapasar, si no junto el dinero para que mijo viaje mañana se me muere. Nose masqueacer entonces, no tengotro remedio quela ayuda deustedes. Yoacatengo todos los papeles del trasplante demijo, pal que los quiera ver, siempre los tengo. Todos los choferes me estanayudando eneste momento desesperado, los noticieros tanbien, y ustedeseniores pasajeros, entonces les voia pedir quemeayuden conlo que puedan, todos útil pasalvara mijo. Muchagraciaseño repasajero y que di – Ahí viene a manguear. – No le vayas a dar guita, boludo. Mirá que tengo razón…os losbendiga yles devuelval doble.


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Subte línea E

Estación Belgrano

Maestro, no tendrías 70 centavos para tomarme el subte.

No, no tengo, perdóna.

Uhhh… perdí la guita.

Mientras bajaba las escaleras del subte pensó: ¿Otra vez el gordito pelotudo este? Jajaja. !Que hijo de puta! Hasta la misma pilcha lleva y la corbata de pelotudo de los tres chiflados… jajaja.



Chango Glamour


Tangos:

Línea 9 (Letra de Carlos De La Púa)

Madame Julié (Letra de Héctor Marcó)

Intérprete: Edmundo Rivero

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